domingo, 11 de junio de 2017

Fue tal su avidez, que sin preámbulo comenzó a comer del cereal que había en un tazón en el piso.
No pude mirar a otro lado, ante esa imagen de ella, desnuda e hincada que me había seducido y encantado.
Y no era tanto su desnudes, ni su tegumento tan blanco y liso.
Era esa forma de engullir el cereal que me mantenía  embelesado.

Ángel Dom.


Manifiesto antirreligioso. 

    Dogmas que desaparecen, preceptos que limitan, el dueño eres tu.  
Se puede demoler una institución?  

La idea es claramente audaz y un reto complicado para la civilización puesto que en nuestro tiempo aun se vive bajo la sombra de la desinformación, se anda de rodillas cuando podría haber gente con alas; plagados de estructuras corruptas que trabajan para una clase dominante, que antepone sus intereses sobre las bases que la sustentan.  

Habrá quien menciona que las instituciones de su tipo jamás caerán, es de admirar esa resistencia a 
lo inevitable, por que ha pasado ya, pero forma parte de la historia que debemos conocer.  

Hasta donde debe llegar el ser humano?  

 1. La liberación personal, de los dilemas entre la moral arcaica y la lógica conveniente.  

 2. Reflexionar siempre cada palabra que se ha inculcado como única y verdadera.  

 3. La búsqueda de tu propio interés, que al final se vuelve comunal cuando el objetivo es el mismo entre semejantes.  

 4. La vida y las experiencias, se basan en elecciones, y uno no puede andar cometiendo errores, para después buscar la indulgencia. 

5. Respetar y no minimizar las nuevas ideas. * 

Debe quedar claro que no es un medio de fomento para la discriminación o persecución de los fieles, si no un medio activo de destrucción para las instituciones misóginas, dañinas y retrógradas, culpables de la mayoría de conflictos bélicos, de la impunidad, la desigualdad, la desinformación, el genocidio y el enriquecimiento de antiguas familias que conservan su poder por la protección que les han otorgado los lideres de estas instituciones.  

El ser humano debe llegar, hasta donde el espacio se lo permita. 
Angel Dom   

domingo, 16 de noviembre de 2014

Hedonismo

En el griego es donde podemos encontrar el origen etimológico de la palabra hedonismo. Esta procede del término hedonismos que se conforma por dos partes claramente diferenciadas: hedone que es sinónimo de placer y el sufijo ismos que puede definirse como cualidad o doctrina.
El hedonismo es una doctrina de la filosofía que considera al placer como la finalidad o el objetivo de la vida. Los hedonistas, por lo tanto, viven para disfrutar de los placeres, intentando evitar el dolor.
Se trata de un conjunto de teorías morales que destacan que, por lo general, todo lo que el hombre hace es un medio para conseguir otra cosa. El placer, en cambio, es lo único que se busca por sí mismo.
En concreto esta filosofía, que establece como objetivo de la vida el placer de los sentidos, fue impulsada por el filósofo griego Epicuro de Samos, que vivió en el periodo comprendido entre los siglos IV y III a.C y que estableció que la meta máxima de cualquier ser humano debe ser el conseguir la felicidad. Ello supone, por tanto, que haya que satisfacer de manera moderada las necesidades que tenga su cuerpo, que deba buscar los bienes materiales que le dan seguridad y que cultive la amistad, el amor, las letras y las artes.
Dado que la idea de placer es subjetiva, intelectuales con ideas muy diferentes suelen ser incluidos dentro del grupo de los hedonistas. Es frecuente, de todos modos, que se divida al hedonismo en ético y psicológico.
Entre las escuelas clásicas del hedonismo, por un lado se encuentra la escuela cirenaica (que se desarrolló entre los siglos IV y III A.C.), creada por Aristipo de Cirene, quien sostenía que no hay bien superior al placer y resaltaba el placer del cuerpo en lugar de los placeres mentales.
La escuela epicúrea, en cambio, asociaba al placer con la paz y la calma. El principal énfasis de esta doctrina se encontraba en reducir el deseo, y no en obtener placer de manera inmediata.
En la época contemporánea la figura más relevante dentro del hedonismo es el filósofo francés Michel Onfray que apuesta por el hecho de que hay que darle más importancia al ser que al tener. Eso supone disfrutar de las pequeñas cosas de la vida tales como escuchar, gustar, oler, y apostar por las pasiones.
En este sentido, y también en la etapa más actual, es muy importante la escritora y sexóloga Valerie Tasso quien parte también del hedonismo para explicar la vida. En su caso concreto, dice que dicha filosofía es la que deja patente que nuestra existencia debe ser tomada como la búsqueda del placer en la que el cuerpo es un aliado y en la que el tiempo es más importante que el dinero.
Cabe destacar que diversas religiones condenan al hedonismo por considerar que carece de moral. La religión católica, por ejemplo, sostiene que el hedonismo atenta contra los valores de su dogma, ya que privilegia el placer por encima del amor al prójimo e incluso a Dios.
Entre los principales preceptos de la vida hedonista, se destacan la decisión y voluntad para darse gustos, el hecho de preservar tiempo para realizar actividades que generen un disfrute y la intención de gozar de las emociones placenteras sin racionalizarlas.

domingo, 9 de noviembre de 2014



 

TU AROMA EN LA OSCURIDAD.



Que maldición ha caído sobre mis ojos que ya no te pueden mirar,

vivo ciego y atolondrado tratándote de encontrar .

Mujer de ropas oscuras que entre la noche gustas andar

a cuantos has pertenecido, cuantos debes olvidar.


Es tu voz, aquella dulzura difícil de dominar,

mas no tus caricias en esta vida tan dura que no puedo perpetuar,

y aunque tu piel tan clara se ponga desnuda no te puedo encontrar.

Solo me guio por el tacto tan simple y barato,

solo me queda el olfato y aun así no dejo de dudar.


Pero es precisamente tu aroma el que  me hace caminar,

el suelo es frio al contacto y me dificulta respirar.

Yo sigo fiel, sonámbulo, ya no puedo declinar,

no pierdo la fe de tocarte e imaginar,

que un día por el aroma de tu sexo muy dentro de ti pueda llegar. 

ADOM